Todo docente de Ganalicia pasa por un proceso de selección que evalúa tres cosas: trayectoria profesional verificable, capacidad pedagógica demostrada en una clase de prueba y alineación con nuestro código de ética. No contratamos a quien solo sabe de periodismo; necesitamos personas que sepan transmitirlo. No aceptamos financiación de gobiernos, partidos o empresas que puedan condicionar los contenidos: nuestra independencia editorial es parte del contrato con los estudiantes y aparece declarada en el aviso legal.
Los honorarios se pagan por sesión y por corrección, y el equipo recibe formación pedagógica continua. Cada semestre evaluamos a los docentes con encuestas anónimas de los estudiantes y con la revisión de los resultados de los proyectos finales. Si un curso no alcanza los estándares, se rediseña o se suspende. Es la misma exigencia que pedimos a nuestros estudiantes: medir, revisar y mejorar.